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La equidad y Proporcionalidad
Por: José Barrera Ríos
En los comentarios y corrillos públicos, todo mundo habla de la proporcionalidad y la equidad sin precisar su contenido y alcance.

Para centrar nuestras opiniones consideramos que es necesario elucidar los conceptos, de otra forma mezclamos el aceite con el agua con resultados desastrosos.

Con este trabajo también se demuestra la necesidad de conceptos en un conocimiento de carácter científico y que la utilidad de los mismos nos señala sus diferencias.

Por proporcionalidad entendemos, aquel principio de origen axiológico, en virtud del cual todas la leyes tributarias, por mandato constitucional, de acuerdo con la interpretación jurídica deben establecer cuotas, tasas o tarifas progresivas que graven a los contribuyentes en función de su capacidad económica, es decir, afectar fiscalmente una parte justa y razonable de los ingresos, utilidades o rendimientos obtenidos por cada contribuyente individualmente considerado; y, distribuir equilibradamente entre todas la fuentes de riqueza existentes y disponibles, el impacto global de la carga tributaria, a fin de que la misma no sea soportada por una o varias fuentes en particular.

La equidad podemos definirla como aquel principio derivado del valor justicia en virtud del cual, por mandato constitucional, de acuerdo con la interpretación jurídica emitida, las leyes tributarias deben otorgar un tratamiento igualitario a todos los contribuyentes de un mismo crédito fiscal en todos los aspectos de la relación tributaria (hipótesis de causación, objeto gravable, fecha de pago, gastos deducibles, sanciones, etcétera), con excepción del relativo a las tasas, cuotas o tarifas que deberá encontrarse inspirado en criterios de progresividad.

La equidad tributaria significa que los causantes de un mismo impuesto deben guardar una situación de igualdad frente a la norma jurídica que lo establece y regula. Ambos conceptos están supraordenados al valor genérico de justicia, que como especies de la misma contienen las siguientes diferencias:
  • La proporcionalidad atiende la capacidad económica del sujeto pasivo en los impuestos y al costo en las demás cargas fiscales; y, la posible distribución jurídica de las cargas fiscales en las todas las fuentes de riqueza de una nación; equidad se refiere al problema de la igualdad de los sujetos pasivos ante el hecho imponible.
  • La proporcionalidad tiene relación normativa con la situación financiera de la federación, entidad federal y municipio, en el sentido de repartir el gasto publico entre los sujetos pasivos o universo de contribuyentes, de acuerdo a su capacidad económica; la equidad se refiere a la correcta normatividad aplicable a ese universo de contribuyentes frente a la ley fiscal en particular.
  • La proporcionalidad se logra mediante la aplicación de tasas, cuotas o tarifas; la equidad connota a la obligación fiscal, porque se refiere a sus elementos internos; inclusive a los de la proporcionalidad.
  • La proporcionalidad es siempre razón de progresividad; la equidad es razón de igualdad del pago del gravamen.
  • La proporcionalidad impacta en la desigualad real del universo de contribuyentes, ya que afecta en mayor medida a los sujetos pasivos con mayor capacidad económica, debido a la necesidad de una tasa progresiva; la equidad pugna por la igualdad dentro de la proporcionalidad, exigiendo tratamiento idéntico en cada nivel de proporcionalidad.
  • La proporcionalidad atiende a la materialidad tributaria puesto que se relaciona con el pago de la contribución; la equidad se satisface en la formalidad normativa.
Estas diferencias se infieren de la siguiente interpretación jurídica emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación:
"Proporcionalidad y equidad tributarias establecidas en el artículo 31, fracción iv, constitucional.
El artículo 31, fracción iv, de la Constitución establece los principios de proporcionalidad y equidad en los tributos. La proporcionalidad radica, medularmente, en que los sujetos pasivos deben contribuir a los gastos públicos en función de su respectiva capacidad económica, debiendo aportar una parte justa y adecuada de sus ingresos, utilidades o rendimientos. Conforme a este principio, los gravámenes deben fijarse de acuerdo con la capacidad económica de cada sujeto pasivo, de manera que las personas que obtengan ingresos elevados tributen en forma cualitativa superior a los de medianos y reducidos recursos. El cumplimiento de este principio se realiza a través de tarifas progresivas, pues mediante ellas se consigue que cubran un impuesto en monto superior los contribuyentes de mas elevados recursos. Expresado en otros términos, la proporcionalidad se encuentra vinculada con la capacidad económica de los contribuyentes que deba ser gravada diferencialmente, conforme a tarifas progresivas, para que en cada caso el impacto sea distinto, no solo en calidad, sino en lo tocante al mayor o menor sacrificio reflejado cualitativamente en la disminución patrimonial que proceda, y que debe encontrarse en proporción a los ingresos obtenidos. El principio de equidad radica medularmente en la igualdad ante la misma ley tributaria de todos los sujetos pasivos de un mismo tributo, los que en tales condiciones deben recibir un tratamiento idéntico en lo concerniente a hipótesis de causación, acumulación de ingresos gravables, deducciones permitidas, plazos de pagos, etc., debiendo únicamente variar las tarifas tributarias aplicables, dé acuerdo con la económica de cada contribuyente, para respetar el principio de proporcionalidad antes mencionado. La equidad tributaria significa, en consecuencia, que los contribuyentes de un mismo impuesto deben guardar una situación de igualdad frente a la norma jurídica que lo establece y regula.

El genero es tributo o gravamen, las especies son: impuestos, derechos, aportaciones de seguridad social y contribuciones.

La proporcionalidad y equidad de cada especie depende de su naturaleza, en su momento nos referiremos a este tema. Ahora, y para señalar la diferencia especifica de cada tributo, traemos la interpretación jurídica de la proporcionalidad de los derechos, ya que la anterior trata de la proporcionalidad y equidad de los impuestos.

Las contribuciones tienen como diferencia especifica respecto de los derechos en que se trata del la misma forma de gravar pero el servicio publico o la obra publica no la acciono el sujeto pasivo; le es impuesta por el sujeto activo.

A diferencia en el derecho es el sujeto activo quien acciona la prestación. por lo que la siguiente interpretación jurídica les es aplicable, guardando las distancias señala a ambos gravámenes:
"Derechos Fiscales”.
La proporcionalidad y equidad de estos esta regida por un sistema distinto del de los impuestos las garantías de proporcionalidad y equidad de las cargas fiscales establecidas por el artículo 31, fracción IV de la Constitución Federal que las leyes tributarias tratan de satisfacer en materia de derechos a través de una escala de mínimos a máximos en función del capital del causante de los derechos correspondientes concretamente, por conceptos de revalidación de licencias de expendios de cerveza, traduce un sistema de relación de proporcionalidad y equidad que únicamente es aplicable a los impuestos, pero que en manera alguna puede invocarse o aplicarse cuando se trate de la constitucionalidad de derechos, cuya naturaleza es ditita de la de los impuestos y, por tanto, reclama un concepto adecuado de esa proporcionalidad y equidad. De acuerdo con la doctrina jurídico fiscal y la legislación tributaria, por derechos han de entenderse: " las contraprestaciones que se paguen a la hacienda publica del estado, como precio de servicio de carácter administrativo prestados por los poderes del mismo o sus dependencias a personas determinadas que lo soliciten ", de tal manera que para la determinación de las cuotas de referencia sean fijas e iguales para todos los que reciban servicios análogos.

Ambos conceptos, la proporcionalidad y la equidad son axiológicos, su contenido por ende es difícil de establecer fácticamente con corrección y veracidad; lo que aquí tratamos es encontrar el sentido jurídico de los mismos, dentro del texto legal de la constitución. Su tratamiento normativo indica que se trata del sentido de corrección, por lo que tratándose de textos jurídicos esta corrección se obtiene observando la legalidad del texto. La legalidad del texto se relaciona con su forma de creación y sometimiento a las principios de la constitución; por esa razón tratamos de darle contenido a tales conceptos. La literalidad no nos resuelve el problema y en tanto eso suceda el contenido de los mismos debe llenarse mediante la interpretación jurídica que citamos.

Lo proporcional es a la equidad, lo que lo horizontal es a lo vertical, puesto que la proporcionalidad se logra mediante el establecimiento de una tarifa ascendente que más grava a quien más gana, consecuentemente menos grava a quien menos gana; la equidad se logra mediante el establecimiento de deducciones e ingresos exentos.
Este equilibrio fiscalmente tiene el efecto conocido como simetría fiscal.

La simetría fiscal es posible describirla bajo la formula de que quien efectúa una erogación tiene la posibilidad jurídica de deducirla o amortizarla y a su vez, quien recibe el monto de la erogación esta obligado al pago del impuesto por su totalidad, siempre que ese ingreso no este exento o sea deducible.

josebarrerarios@prodigy.net.mx

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