Buscar en:

Mándanos tu Artículo  Envíanos tu Artículo Sugerir al Autor Sugiere al Autor Enviar a un Amigo Envía a un Amigo

Sepulcros Blanqueados
Por: José Darío Arredondo López
No es que me asombre ni cosa parecida. No es algo que me parezca insólito por improbable dadas las actuales circunstancias, que son resultado de la apresurada marcha de México por el tobogán neoliberal. Finalmente, no es cosa de que se le pare el pelo al ciudadano y que se rasgue las vestiduras en medio de plañidos y gimoteos estentóreos. No. La apariencia exige ciertas dosis de flagelación y linchamiento, más la cínica convicción de que cambiamos para no cambiar.

Ahora resulta que la mercadotecnia resuelve los casos que el derecho evade y que los litigios se dirimen en la sala de audiencias de Televisa, con los jueces calificadores encabezados por López Dóriga. La carga de la prueba recae en quien filma y edita videos reveladores del triunfo del mercado sobre el Estado, en feliz congruencia con el gobierno de, por y para los empresarios, inaugurado como el fin de la corrupción y el inicio de la transparencia en el quehacer político nacional.

El mundo orweliano del neoliberalismo empanizado sustituye la inteligencia y la posibilidad de conciliación de las fuerzas políticas, mermadas por la inopia de un paragmatismo propio de los tiempos de deterioro económico e inseguridad generalizada que se viven. La cámara oculta y el micrófono omnipresente declaran la muerte de la intimidad, pero sobre todo a la confianza en la clase política sin más vocación de servicio, sin más compromiso público, sin más lealtad partidista.

Fox se regodea ante la posibilidad de tener nuevamente la palabra y la toma, como juez supremo mediático. Anuncia el Apocalipsis y pasa por evangelista redivivo con una verdad que atesora sin practicarla: la herida supura pus, pero el cuerpo pronto será sano. Ahora hay transparencia, tanta que el sórdido caso de los Amigos de Fox queda tan impune como la cloaca del Fobaproa, y las cuentas de Vamos México resultan ser un modelo de transferencia entre lo público y lo privado. El tráfico de influencias en beneficio de la parentela de Mart(h)a Sahagún es, simplemente, audacia empresarial.

El gobierno de Fox se ve retratado en esta farsa ridícula que desacredita la política y los políticos. No tiene autoridad moral para lanzar la primera piedra. Merece ser lapidado, como ramera bíblica, tal como sus homónimos en la transa. Verdes y azules son caricaturas oportunistas de la política, y los amarillos cuentan con méritos suficientes como para competir con éxito por las carretadas de estiércol en pugna. Pero el impulso esencial lo dio el neoliberalismo de la tecnocracia de guarache jefaturada por Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y el torvo Ernesto Zedillo Ponce de León, quien ungió con premura a Fox, el empleado de la transnacional.

El mercado orada la política, destruye el Estado y, una sociedad sin Estado deja de ser sociedad para convertirse en campo de batalla, en tierra de nadie donde triunfa el más fuerte, el más inescrupuloso, el más vil. Estamos en un mundo sin equilibrios del que México forma parte, en el que compartimos la enfermedad terminal del sistema económico que destruye la conciencia y la solidaridad internacionales.

Afganistán, Irak, Haití son ejemplos recientes; Venezuela se debate entre la defensa de su patrimonio petrolero y la ambición de las empresas extranjeras, Bolivia vive momentos de grandes definiciones, mientras que Paraguay, Colombia y otros sufren la presencia de tropas gringas bajo el supuesto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

La caja de Pandora ha sido abierta, gracias al espejismo del libre comercio, a la asociación de pobres con ricos, como si fueran iguales. Con esto, la etapa histórica del colonialismo se reedita, su relanzamiento es un cambio en reversa. Los países libres y democráticos son una especie en extinción.

México vive la experiencia de la destrucción del Estado y el descrédito de la política, sin que el mercado garantice otra cosa más que la pérdida de nuestro patrimonio nacional. Mientras esto ocurre, el televisor nos dará pormenorizada cuenta del estado que guarda la Nación, merced a la labor legislativa, ejecutiva y judicial de Televisa. Orwell reloaded.

Correo electrónico: dario@rt.uson.mx
Califica este Artículo
Excelente Muy Bueno Bueno
Regular Malo . . .
.

Para una mejor consulta de este producto se recomienda utilizar el navegador
Microsoft Explorer 4.0 (o superior) o Netscape Navigator 4.0 (o superior).