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¿Qué los niños no vienen de París? Por: C.P. Rolando Escamilla González |
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Dado los acontecimientos de las ultimas semanas motivadas por la difusión de los videos en los medios, donde se constatan presuntos actos de corrupción de diversos actores políticos de primer nivel y las polémicas suscitadas por los mismos, así como las reacciones de censura en la comunidad originadas por el apercibimiento de estos actos; me atrevo a hacer algunos comentarios sobre el tan nombrado tema de la corrupción.
Corrupción La corrupción se pudiera tratar de definir como el aprovechamiento indebido de la administración de un patrimonio común. La corrupción gubernamental es la desviación de los fines de la función pública en beneficio particular. La corrupción posterga el desarrollo de los pueblos, carga a la comunidad con costos injustos, destruye la competencia comercial, demanda esfuerzos innecesarios de los sistemas de ayuda internacional, desacredita a la autoridad y altera la paz de las naciones. ¡Todos tienen la razón y que pocos son los razonables!- Fuechtersleben La corrupción siempre ha estado presente, ya lo he dicho, es tan nuestra como la tortilla y tan antigua como la Malinche; es asunto de dos entre los círculos del poder político, donde se presenta la corrupción es en aquellos sitios donde se busca más beneficio del que a una de las partes le corresponde. En los círculos del poder extensivo, por recordar a Michael Foucault, que elabora un documento interesante con la microfísica del poder, se entiende que el dar al que recibe en términos de corrupción, se hace para evitar una posible represalia. "Yo pago para que no se lleven algo que yo obtuve, pero también pago para evitar una sanción", además está el que señala: "No pago lo que el Estado me cobra por algo que ya me costó", como es el caso de los impuestos y, otros dicen: "también pago para reducir una sanción e incluso eludirla". En tal sentido retomaría el asunto de la cultura cívica, la toma de conciencia de un ciudadano hacia los problemas que se presentan en su país, su interés en lo que sucede en una nación, lo inclina a sufragar por uno u otro partido, no opaca los intereses económicos, van de la mano, lo político, económico y social, forman parte de la conciencia del ciudadano, puede distorsionarse o beneficiarse por la mercadotecnia política. En mi opinión la denuncia de estos presuntos actos de corrupción no van a terminarla, o ni siquiera disminuirla solo va a sofisticarla. La canonización del PRD Era eminente un ataque de esta u otra naturaleza al partido del PRD, las encuestas de popularidad de Andrés López Obrador eran contundentes, aunque el esgrimía que no quería jugar para la grande, tal vez para tratar evitar lo inevitable Pero dígame estimado lector que sueldo de funcionario publico aguanta un cañonazo “como decía mi general Obregón” de dos millones dólares por decir una cantidad; ni para que nos quebrarnos la cabeza haciendo estudios sobre lo que debe o no deben ganar un burócrata, todo resulta demagogia pura. El modelo económico neoliberal se agudiza cada vez más en la clase baja y media, esto la vuelve más participativa y con mayor necesidad de tomar conciencia de su valor como integrante social, entonces podemos hablar de la clase política que difiere de lo que se conforma en lo establecido, por ello se presentan cambio sociales, al atender a nuevas formas de acatar el poder y, esto orillaría un cambio social, no político como el que tuvimos el pasado 2 de julio; y la otra tiene nombre el PRD. La raíz del problema se presenta en el modelo socio-cultural en el cual nos desarrollamos, desde el momento en que nacemos, somos educados bajo la premisa de premio-castigo-recompensa (teoría de Mendel); sí hacemos lo que se nos pide, nos premian y en caso de romper con la disciplina, nos sancionan. Para el infante el valor que da al afecto lo conduce a decidir qué es bueno, reconoce que actuando como los demás quieren, es recompensado. Tal vez no se coma las espinacas, pero se las ingeniará para cumplir con el objetivo de que el plato quede limpio. Los adultos seguimos patrones similares de conducta, somos eficientes y prácticos, con tal de cumplir con ciertas prerrogativas (el fin justifica los medios), influimos en otros para hacer valer nuestra personalidad y cuando algo no sale de acuerdo a lo previsto, mentimos o conseguimos lo inaplazable con favores, coerción o en el peor de los casos soborno. Sí nos ponemos a pensar en las sutiles formas de soborno que practicamos con nuestros hijos para que cumplan con una actividad, notamos cómo se traduce a futuro dicho ejercicio en nuestros actos como profesionales, afectivos y personales. Ahí está el problema de la corrupción. Ante lo que percibimos aquí sentimos que el soborno o la corrupción es un asunto de educación y de necesidad de reconocimiento afectivo, en circunstancias donde no todos somos favorecidos plenamente Creo que conocer los mecanismos para actuar con legalidad, no es todo, hay núcleos de la población que han hecho del fraude un negocio; resulta fácil y atractivo no pagar impuestos por un negocio informal, (hoy fui a una pulga y a los videos piratas les están llamando “similares”) es más sencillo evitar una infracción haciendo un trato amigable con el servidor público, los ejemplos son conocidos y constantes. No le veo solución al asunto, en conclusión diría que la no-pertenencia a alguien o algo, hace frágil el poder de honestidad, pues se intenta conseguir la aparente seguridad, saltando el proceso para con aquel que de ningún modo se compromete o responsabiliza y esta dispuesto a eludir el desarrollo de los planes pactados en las oficinas, en las carreteras, bufetes jurídicos, instituciones educativas y gubernamentales. Es solo de tener memoria y de recordad muchos seres humanos que han estado en el gobierno, que han sido grandes empresarios, políticos y líderes de opinión, quienes después han llegado a ser descubiertos de una violación a los derechos humanos, de infringir la ley caen como ídolos de pies de barro. Si predomina en la sociedad un sentimiento de incontrolavilidad, si se trivializa la ilegalidad y la inmoralidad, si la corrupción es inevitable porque siempre existió, se da en todos lados y por lo tanto se lo asimila casi a los fenómenos naturales; si no desarrollamos una mayor sensibilidad frente a la trasgresión y al delito y rompemos con la ideología que nos lleva al quietismo como sociedad fatalmente entregada a su destino, entonces no tenemos futuro. La corrupción gubernamental no puede comprenderse si no se parte del hombre mismo, por cuanto el hombre es tanto el autor de la corrupción como también la víctima de sus consecuencias. ¿Qué implicaciones puede tener el hecho que un acto de corrupción sea gravado y difundido a la comunidad y que se presuma la implicación de las altas esferas de gobierno? Obviamente varias, empezando por el hecho de cómo el asunto fue a dar a la "luz" pública generalmente tiene también "intereses" nada claros o definitivamente muy oscuros. América Latina está llena de escándalos de corrupción de este tipo. El conjunto de principios y valores éticos del hombre le predeterminan en lo esencial: qué tipo de vida (proyecto vital) pretende realizar, qué elementos necesita para vivir cómo desea vivir, y qué está dispuesto a hacer para alcanzar lo que desea. Cuando el hombre en su proyecto vital privilegia su tenencia material por sobre su ser espiritual, orienta su actuación en general, incluyendo su actuación de ciudadano y servidor público, hacia la obtención de mayores riquezas e ingresos económicos, sin que las limitaciones éticas, jurídicas y sociales constituyan frenos que respete por convicción, sino solamente por coacción. Por tanto, el hombre, como ciudadano y servidor público, se seguirá sintiendo impulsado hacia la corrupción en tanto que en su dimensión ética personal valore en más lo que materialmente tiene por sobre lo que espiritualmente es. La sociedad a partir de su sistema social y especialmente de su subsistema político, teóricamente debe procurar la pureza de la gestión gubernamental, para lo cual establece distintos tipos de controles que no en todos los casos resultan aceptablemente eficaces sino más bien un instrumento más de opresión en contra del enemigo. Dependiendo de los distintos grados de eficacia de los controles, la sociedad y su gobierno pueden facilitar o dificultar la corrupción gubernamental, configurándose una relación inversamente proporcional entre la eficacia del control y la corrupción gubernamental, así: a mayor eficacia del control menor corrupción, y a la inversa, a menor eficacia del control mayor corrupción. Sobre el elemento de las consecuencias de la corrupción gubernamental, pueden distinguirse dos tipos básicos: el premio y el castigo, los cuales a su vez están estrechamente vinculados con la eficacia de los controles sobre la corrupción. En tal sentido, para el corrupto el fruto de su corrupción se convierte en un premio, "recompensa a sus riesgos y esfuerzos", en tanto que el sistema social no tenga la eficacia suficiente para evitar y sobre todo para castigar el acto de corrupción cometido; y al contrario, el intento frustrado o consumado de corrupción gubernamental deriva en un castigo, en tanto el sistema social tenga la eficacia de evitar la corrupción o de reprimir al corrupto. Por todo lo anteriormente expuesto se determina la siguiente: Conclusión Existe la evidencia suficiente y competente para determinar que el hombre en cuanto ciudadano o servidor público seguirá siendo altamente corruptible en tanto que en su dimensión ética personal privilegie la necesidad del incremento de su tenencia material por sobre la necesidad de su desarrollo espiritual, y en tanto el sistema social se lo facilite a causa de la ineficacia de sus controles contra la corrupción, los cuales a su vez difícilmente serán realmente eficaces en tanto que en la misma sociedad sea la tenencia material el criterio de organización, funcionamiento y estimación predominante; causando con ello un detrimento patrimonial a si mismo y a la comunidad en su conjunto. Es todo lo que considero a mi leal juicio decir, sobre el asunto de si los niños vienen de parís. |
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