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Una pregunta, una respuesta
Por: José Darío Arredondo López
“Un presidente alejado de la inteligencia del país, que no tiene buenos asesores y, por lo tanto, no tiene la capacidad, ni posibilidad alguna de hacer un análisis de las problemáticas reales que estamos sufriendo, pregunto, ¿puede entender y afrontar el significado del puesto que un país le otorgó con otras esperanzas y expectativas?”.

La anterior declaración lapidaria tiene el efecto de aclararnos cosas, algunas de ellas ya señaladas por muchos, respecto a la situación que vive el país en la trivialidad foxista. Dolores Creel Miranda, hermana del secretario de Gobernación, denuncia con dedo flamígero un problema esencial, en el texto de su renuncia a la dirección de Proyectos Especiales de CONACULTA.

Señala también la hoy exfuncionaria, que la construcción de la Megabiblioteca (proyecto celebrado por Fox) es uno de los errores y abusos del actual gobierno, “Teniendo tantas bibliotecas en México en estado de abandono total.” Y abunda: “Se requerirán de muchísimos millones de pesos en el futuro para este monumento faraónico, que bien pudieran ser utilizados para la creación de obras artísticas.”

Dolores Creel confirma que la titular de CONACULTA, Sari Bermúdez, fue “escogida por la señora Marta Sahagún, como todos lo sabemos...”, de donde se desprende que la política cultural de la nación se dirige por obra y gracia del dedo conyugal, sin que medie influencia intelectual alguna.

La pureza de la domesticidad hecha gobierno queda reivindicada en las revelaciones de la hermana del secretario de Gobernación, aunque en materia de reconocimientos el lunes 5 se tuvo evidencia suficiente como para concluir que la historia es materia manipulable cuando no ajena al gobierno del cambio: el Ingeniero Heberto Castillo Martínez, antiguo académico de la UNAM, gloria de la ingeniería mexicana, luchador social y fundador del PRD, fue homenajeado y sus restos depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Días antes había dado sepultura en ese mismo lugar los restos de Manuel Gómez Morín, académico de la UNAM por conveniencia política al refugiarse en ella como protección de sus ideas de extrema derecha bajo el cobijo de la autonomía, y desde luego, fundador del PAN.

La historia como motivo de homenajes tiende a convertir la realidad codificada en el pasado en mercancía presente y futura si no se cuenta con escrúpulos ligados a la verdad. El actual gobierno se sirve de la historia para manipular la realidad, para convertirla en argumento de venta, para reducirla en moneda de curso forzoso a través de la componenda.

El homenaje a Heberto Castillo sirvió para el discurso autocomplaciente de Fox, pero también de Santiago Creel Miranda, secretario de Gobernación, quien lanzó el ¡nunca más! reiterado sobre los presos políticos representados en el acto por los restos del ingeniero Castillo.

Don Luis Villoro, historiador y hombre consecuente, en su pieza oratoria descalificó el acto por ser una muestra hipócrita de un gobierno que oculta la verdad e incumple compromisos. La deuda nacional para con los humildes, para con los marginados, no se paga con frases de ocasión, sino con hechos. La memoria de Heberto Castillo no puede ligarse a la ideología de derecha que con tanta entrega combatió. Entonces, Fox y Creel no son los más indicados para hablar de justicia social.

Como usted sabe, un elemento esencial de la justicia social que sustenta cualquier práctica democrática, es el empleo y, por consecuencia, el ingreso y la seguridad social expresada en prestaciones. Nadie puede negar que la política neoliberal actual es reducir al máximo las prestaciones, alargar el período de trabajo para efectos de jubilación y favorecer la especulación privada de los fondos de pensiones y jubilaciones, actualmente convertidos en botín de los bancos extranjeros.

Otra vertiente en contra del empleo es la política de autoempleo, bajo la forma de aliento a los “emprendedores”, con lo que se pretende justificar la eliminación y condicionamiento de puestos de trabajo. En ese esquema encaja la cínica iniciativa del Servicio Civil de Carrera impulsada por Fox.

Si a la incultura, al oportunismo político, al tráfico de influencias, a la manipulación ciudadana vía medios de comunicación, le agregamos una política económica regresiva, será mejor que veamos qué pasa en el resto de América Latina gracias a la influencia del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, auténticos perros guardianes de los intereses de Estados Unidos.

La pregunta formulada por Dolores Creel Miranda sobre si Vicente Fox “¿puede entender y afrontar el significado del puesto que un país le otorgó con otras esperanzas y expectativas?”, es, por cualquier lado, un rotundo NO.

Correo electrónico: dario@rtn.uson.mx
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