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El Humanismo de hoy
Por: José Darío Arredondo López
Un joven estudiante de Economía me trataba de explicar cual era su posición ideológica, pero no atinaba a ubicarse en el espectro de las izquierdas o derechas que le proponía, hasta que finalmente con una descolorida sonrisa de alivio me informó que el era “neoliberal”, porque según él, estaba en el liberalismo, “pero más”.

El estudiante de tercer semestre acariciaba fascinado la posibilidad de llegar a ser emprendedor, de dejarse llevar por los imperativos del mercado, de arrostrar con entusiasmo juvenil los avatares de la unipolaridad mundial y el imperio del dólar. Sus ideas sociales desaparecían de pequeñas junto a las enormes fuerzas de las transnacionales, tan cerca de la conciencia del presidente Fox.

Este hombre unipolar del futuro me revelaba la cara oculta del humanismo foxista, la esencia del discurso del cambio, la negación de la historia, el borrar el pasado como carga inútil para la nueva sociedad. El adiós al pasado como reafirmación de un futuro sin presente, como si la sola voluntad de un partido político tomara de rehén a la sociedad y la sedujera en una especie de violación consentida, pactada por razones de Estado.

El joven hincha foxista parecía encarnar a los jóvenes que vistieron uniforme marrón y una svástica en el brazo, creyéndose los amos del mundo, los dueños del futuro, cantando “¡el mañana me pertenece!”, y pregonando la preeminencia de Alemania sobre todos. El nuevo fascismo estaba frente a mí, tremolando sus banderas de ignorancia acomodaticia, con la seguridad del niño que exige a su padre el dulce de una calificación aprobatoria.

En esto, aparecían las notas de las diatribas desparpajadas de Fox contra el gobierno del DF, la moralina en ristre y la desmemoria a flor de micrófono y cámara de televisión. También tomaban por asalto la atención del espectador los horrores a consecuencia de la invasión y la depredación contra Irak, donde la prepotente hipocresía gringa abonaba el triunfo de la fuerza sobre la razón y el fin del humanismo posible en el gobierno de Washington.

La desmemoria intencional del gobierno y la autocensura de la prensa del “mundo libre”, encajan a la perfección con el ocultamiento de más, muchas más, fotos y videos que tendrían el efecto de comprobar, más allá de toda duda, la falacia de un humanitarismo a modo y la fría conspiración contra la humanidad de un gobierno rapaz.

Las vejaciones y abusos contra los presos iraquíes, de alcances inimaginables, ejemplifica fielmente lo que ocurre con los afganos, y con los presos, en general, del sistema penitenciario de EUA, según se desprende de denuncias recientes y revelaciones de maltrato y crueldad institucionalizada.

Resalta la mentira como argumento de venta en el discurso de Fox, de Creel, de Derbez, respecto a Cuba, así como también en el de Rumsfeld, Powell y demás respecto a los prisioneros de guerra. También la ausencia de compasión, de humanismo, de valores morales del discurso.

El gobierno de Fox declara estar con la mano extendida hacia Cuba mientras trabaja en el estrangulamiento económico de la isla; Washington sigue con su política de estrangulamiento de Cuba y América Latina con los tratados bilaterales de comercio; Fox porfía en su entrega de la nación al extranjero, y el mundo es cada vez más desigual e inseguro.

El mundo unipolar no sólo cobra víctimas de guerra, sino que destruye la conciencia de los pueblos, los domestica y reduce a clientes de noticias políticamente correctas, a consumidores de una verdad edulcorada, transgénica, inconsistente con la naturaleza humana y autodestructiva en consecuencia.

El joven neoliberal sonreía satisfecho con su definición, mientras que la Tierra se oscurecía ante la evidencia de ser una incubadora de monstruos genocidas, de suicidas inconscientes, de parias sin rumbo ni destino seguro... El caos es la norma del universo.

Correo electrónico: dario@rtn.uson.mx
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