Buscar en:

Mándanos tu Artículo  Envíanos tu Artículo Sugerir al Autor Sugiere al Autor Enviar a un Amigo Envía a un Amigo

El Mundo Libre
Por: José Darío Arredondo López
Qué sentido tiene correr si estamos en la carrera equivocada. Proverbio alemán.

Los Estados Unidos guiados por George W. Bush se proponen culminar una operación de cirugía mayor en el mero corazón de una de las zonas petroleras más ricas del mundo. Bajo la antigua Mesopotamia yacen inmensas reservas de petróleo, de manera que cualquier acción de guerra pudiera significar la posibilidad de hacerse con el 60 por ciento de las reservas petroleras mundiales.

Las buenas intenciones de Bush seguramente se ven empañadas por el accidente de tener entre sus narices y el enorme depósito de hidrocarburos pueblos enteros que reclaman respeto a su independencia y soberanía y, por consiguiente, reconocimiento al dominio que legalmente ejercen sobre su territorio, espacio aéreo y subsuelo.

Son naciones antiguas, más que las nuestras en América, más que las europeas, de manera que los nuevos señores de la Tierra deben hacer sentir su poder a través de la enorme maquinaria de guerra alimentada por sofisticados medios tecnológicos, dedicados y pensados para destruir de la manera más ineludible casas, edificios, ciudades, y desde luego, personas, familias, pueblos.

Los recientes acontecimientos electorales en EUA parecen manifestar el voto del ciudadano común de cualquier ciudad en el país del norte, en el sentido afirmativo a la masacre que hoy están perpetrando sus tropas contra los iraquíes. La soberanía nacional desacreditada por la fuerza y a nombre de la libertad y la democracia.

Los cientos de muertos actuales se suman a los miles de muertos del pasado reciente, en una confrontación desigual, tan asimétrica como la economía de EUA y la de muchos de los pueblos de la Tierra que tienen recursos naturales como juventud pudiera tener una mujer a expensas de violadores en un barrio sórdido de la periferia.

El Estado de Derecho es un producto escaso cuyo uso debe ser selectivo, de preferencia de día y en lugares visibles para la opinión pública internacional, debidamente dosificado por una prensa dedicada al encomio. Las zonas sombreadas permiten el desahogo de la realidad, de acuerdo a la impunidad reinante.

Los países con riquezas petroleras o de otras, bien pueden tener la seguridad de que serán acusados de provocadores, de perversos manipuladores de sus dones con el único fin de escandalizar a los otros. El mote de terrorista bien puede servir para justificar la agresión sin cuento que, por ejemplo, ha sufrido Afganistán o Irak.

Los muertos del Medio Oriente son sólo prietitos en el arroz de la democracia y la libertad, a las que debemos nuestros mejores esfuerzos como comunidad internacional, de manera que las masacres ejecutadas por EUA bajo el gorilato republicano de Bush deben ser acreditadas a favor de los valores del mundo libre, lo que permitirá una mayor seguridad y oportunidades de inversión.

El discurso de la libre empresa se enlaza y termina por sustituir al discurso político, en un relevo de principios y valores que permiten asesinatos políticos como medidas propedéuticas para la salud social, asimismo permiten disuadir a todos aquellos que insisten en la equidad en la distribución del ingreso y el cobro justo de los bienes y servicios que produce la sociedad y que al Estado corresponde su administración. Es en ese sentido que pudiera ser equiparable lo que ocurre en Irak con lo que puede suceder en México.

Mientras que la más descarada intervención busca cubrirse con las raídas faldas del derecho internacional menguado y prostituido, en nuestro país el empobrecimiento por sistema permite minar la resistencia civil a la entrega del territorio nacional a manos de las empresas extranjeras, empezando por PEMEX y la CFE, el IMSS, el ISSSTE, y lo que resulte en el nivel de los estados y los municipios.

Pudiera suponerse que la preeminencia del mercado sobre el Estado es producto de la evolución de la economía y la sociedad, pero viendo de cerca el asunto, el número de desempleados en Estados Unidos no habla del éxito del libre mercado como un logro de la sociedad.

Tampoco se puede atribuir a la salud económica en el marco del libre comercio los miles de mexicanos que mueren en el intento de cruzar la frontera, ni mucho menos los que lo logran para ser sometidos a una esclavitud moderna en los campos agrícolas y en las factorías.

Cuando el gobierno habla elogiosamente de la cantidad de millones de dólares que se van a recibir por concepto de las remesas de los nacionales desde EUA, me parece que confiesa sin proponérselo el fracaso del libre comercio de acuerdo con la marca neoliberal que regentea mundialmente Estados Unidos y de la que Fox y gabinete se adhieren como gerentes de sucursal.

En el Medio Oriente las bombas de precisión y los asaltos a sangre y fuego de poblaciones enteras; en México y otros países satélites, basta con la aprobación de las reformas estructurales para que el capital internacional logre lo mismo: apoderarse de lo que no es suyo. El Congreso de la Unión tiene la palabra.

Correo electrónico: dalmx@yahoo.com
Califica este Artículo
Excelente Muy Bueno Bueno
Regular Malo . . .
.

Para una mejor consulta de este producto se recomienda utilizar el navegador
Microsoft Explorer 4.0 (o superior) o Netscape Navigator 4.0 (o superior).