|
|
|
|
||||||||||
|
||||||||||
|
Encandilamiento Complejo Por: José Darío Arredondo López |
||
|
Sorprende que la visita del ciudadano francés Edgar Morin a Sonora haya merecido las más encendidas manifestaciones de irracionalidad colectiva de las más altas autoridades de la educación en el estado. La Secretaría de Educación y Cultura celebró el hecho con una estatua del visitante en el patio del edificio ubicado en el centro de la ciudad de Hermosillo, cito en las calles de Guerrero y Sonora.
Maravilla el hecho de que Rubén Reynaga, empresario del telemarketing, es decir, vendedor de baterías de cocina, métodos para bajar de peso y mil y una baratijas de cuya utilidad pudieran dar cuenta sus clientes, se ponga en el plan de impulsar un proyecto de universidad privada basada en la filosofía de Morin, famoso por la difusión de lo que se ha llamado “pensamiento complejo”. Asombra que el gobierno del estado y la Universidad de Sonora le sirvan a RShopping para promover un negocio más en forma de universidad que ofrece varias carreras de las que los egresados supuestamente saldrán con trabajo, gracias al enfoque “humanístico” y “planetario” de que dispondrán como herramienta. El anuncio de la iniciación de una nueva universidad “del futuro” plantea serias interrogantes acerca de la seriedad del proyecto, habida cuenta que el señor Reynaga, se ha caracterizado por hacer dinero gracias a un esquema habilidoso de ventas por televisión, y no por tener que ver con la educación en general y con la superior en particular. El discurso de promoción de la idea encaja dentro de la rutina de las repeticiones infinitas de una o dos ideas centrales. La pobreza de los argumentos raya en la cursilería al manejar la figura de Edgar Morin como la del “pensador de las luciérnagas más luminosas”, de manera que lo que pudiera tener de rescatable se pierde en la simplificación mística. En manos del corporativo de Reynaga, Edgar Morin aparenta ser el mentor de una nueva oportunidad de negocios que desde una perspectiva planetaria inaugurará una nueva era educativa humanística desde la ciudad de Hermosillo. La fragilidad del proyecto va en razón inversamente proporcional a la ignorancia de los posibles usuarios, por lo que se le augura un venturoso porvenir. Lo que no deja de ser preocupante porque de vender aparatos para hacer ejercicio se pasa al comercio de ilusiones que, como tales, dependerán de la capacidad onírica de cada cual. Por si usted lo ignora, Edgar Morin se ha hecho famoso al postular el “pensamiento complejo” que en esencia pudiera manifestar un esfuerzo de razonamiento holístico. La bronca está en la perogrullada de inicio porque ¿acaso el pensamiento en sí mismo no es complejo? Morin ha basado su pensamiento en los más diversos planteamientos teóricos, de manera que ha cortado y pegado con cierta inteligencia la retacería de diversas corrientes filosóficas para ubicarse finalmente en el idealismo más a modo con la ola de la globalización, lo que supone un cierto oportunismo porque le da al fundamentalismo del libre comercio la justificación filosófica que le hacía falta. Si bien es cierto que los planteamientos de Morin no están exentos de interés, parece que la ramplonería ha ganado terreno en sus últimos escritos, en particular el dedicado a la educación superior. Las redundancias, los argumentos circulares, las cantinfladas preñadas de tecnicismos dosificados para impactar mentalidades poco ilustradas son el caldo de cultivo de las adhesiones repentinas a la filosofía oportunista de Morin. Podría decirse que es un engaña bobos cuando no un generador de oportunidades de negocios. La recepción de este personaje por las autoridades civiles y académicas de Sonora es algo totalmente desproporcionado, revela una peligrosa incultura y esnobismo vulgar. La ausencia de conocimientos se suple con la más ridícula entrega al visitante francés y su patrocinador local. Lamentablemente el gobierno ha decidido elevar a la categoría de santón de la educación en Sonora a un extranjero difuso y confuso que además está vivo. ¿Qué no tenemos personajes sonorenses o nacionales ilustres, ya fallecidos, a quienes honrar con una estatua? La extravagante manifestación de bienvenida y la oportunista perogrullada de la “complejidad” hecha filosofía educativa en nada, absolutamente en nada, contribuyen a lograr la “calidad Sonora” en educación. Correo electrónico: dalmx@yahoo.com |
| Para una mejor consulta de este producto se recomienda utilizar el navegador Microsoft Explorer 4.0 (o superior) o Netscape Navigator 4.0 (o superior). |