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Pederastía Por: José Darío Arredondo López |
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En el segundo intento por escribir este artículo, el cielo luce despejado en ratos, aunque existe la posibilidad de que los nublados ganen terreno y de ahí al apagón sea solamente un trámite rápido, que de al traste con mi escrito como pasó ayer.
Había concluido mi comentario sobre el tema de moda, la pederastia, seguro de haber logrado una opinión lo suficientemente clara como para que no hubiera duda de que, la institución Iglesia Católica, está por encima de la falibilidad de algunos de sus miembros, pero que en congruencia se requiere una reforma que permita cerrar espacios a corruptos y degenerados, gentes despreciables que sin vocación o compromiso toman los hábitos o sotanas y traicionan la confianza de la jerarquía y los fieles. Los corruptos y corruptores encubiertos con la investidura sacerdotal lesionan gravemente los cuerpos y las conciencias de sus víctimas, propiciando la pérdida de confianza que conduce, a querer y no, a la pérdida de fe, a la duda que trasciende las explicaciones y las posibles exoneraciones para llegar a ser la razón y el móvil de una oposición basada en el horror y el hartazgo a la hipocresía, a la falsedad, al abuso. La reciente denuncia contra el cardenal arzobispo primado de México, S.E. Norberto Rivera Carrera, y su hermano de Los Ángeles, el cardenal Mahoney, responde a la desesperada búsqueda de justicia por parte de una de las víctimas de abuso sexual perpetrado por un sacerdote poblano. Ante la indiferencia de las autoridades locales, la víctima tuvo que acudir a otras instancias, fuera del país, para que su caso tuviera la resonancia que hoy tiene. Las autoridades eclesiásticas al parecer niegan la sola posibilidad de que la víctima tenga razón, tal como actuaron en el caso de Marcial Maciel. Usted recordará que Marcial Maciel, el pederasta fundador de los Legionarios de Cristo y uno de los más cercanos al poder político panista encarnado en Vicente Fox y Martha Sahagún, fue acusado de abuso sexual por algunas de sus víctimas, cuestión que hubo de ventilarse en Roma y que, al tiempo, ocasionó que el “padre” Maciel fuera discretamente retirado, en fecha reciente, de sus responsabilidades, sin recibir el castigo que en estricto sentido tenía merecido. Las autoridades federales de inmediato se apretaron a detener a los abogados del denunciante y el acto fue impedido por ciudadanos agrupados en varias organizaciones interesadas en el caso, por lo que los agentes encargados de ejecutar la orden, solamente pudieron entregar un citatoria a fin de que de manera “voluntaria” se presentaran los abogados a aclarar “su situación migratoria” en México. La reacción obsequiosa del gobierno federal se parece bastante a la asumida por el IFE y luego por el TEPJF, al dar por buena la pretensión de continuidad en el poder por parte del gobierno de derecha encabezado por el PAN. También se parece a la actitud del gobierno, vía poder Judicial, respecto a la investigación de tráfico de influencias y enriquecimiento indebido por parte de los hijos de Martha Sahagún; en el mismo sentido va la decisión del juez en turno sobre la demanda de la señora Sahagún contra Olga Wornat, por lo que revela en su libro “Crónicas malditas”. Curioso país este en el que los casos contra la clase en el poder no prosperan y sí aquellos en los que el acusador es uno de los “propietarios” del país. Triste imagen de la justicia mexicana, maniatada por los apetitos de la derecha en el poder, violando la ley y pasando por encima de la legitimidad de las decisiones jurisdiccionales. México es víctima de la violación constante de sus leyes, intereses, patrimonio, futuro. Somos un país violado en lo más íntimo, lo más entrañable, lo que nos vertebra a todos y nos da identidad de pueblo. Somos un pueblo despojado y sin embargo incrédulo de su propia tragedia. La imposición de Felipe Calderón, el ofrecimiento de Elba Esther Gordillo de formar parte del gabinete espurio de Calderón, la presencia de Gamboa Patrón en la conducción política de los diputados del PRI, la sórdida presencia de un poder tras la conciencia de los maestros mexicanos y la existencia de un partido político cuya propietaria es la señora Gordillo, hablan de la triste realidad de la política tal como la habrá de sufrir el ciudadano común en los próximos seis años. Si la justicia agoniza, la política se ve gravemente lesionada por reiterados ataques de indignidad, pero, los corruptores y los corruptos se persignan mientras reclaman airadamente a sus víctimas respeto a las instituciones, respeto a la legalidad, tolerancia y prudencia, paz y armonía social. Quizá la salud de la República reclame, como Cristo lo hizo en el templo, la expulsión de los mercaderes a latigazos, con la determinación de quien cree en la dignidad humana, en el derecho a ser respetado, en el rechazo más firme al abuso, a la hipócrita observancia de las apariencias. Si las instituciones son obra humana para su beneficio, y resulta que se han agotado por exceso, abuso u omisión, ¿por qué temer su transformación? ¿No cree usted que el país requiere de una nueva forma de hacer las cosas? ¿No cree usted que América Latina y México merecen un nuevo porvenir, donde todos quepamos, donde todos seamos importantes y donde el gobierno emane del pueblo y trabaje para el pueblo? Correo electrónico: dalmx@yahoo.com |
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