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Trinchera Jurídica

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Otra vez , “Menosprecio” al Poder Judicial
Por: Roberto Rojas Acuña
Nuevamente, se deja atrás a la Justicia al reducir enormemente el presupuesto para el año dos mil tres al Poder Judicial. Que increíble que a pesar de ser una situación estratégica ya que siempre he comentado que es necesario dar mas dinero al Poder Judicial, nuestro Gobierno sienta que tenemos la suficiente seguridad para no dar mas dinero a este campo tan importante como lo es la impartición de justicia.

Hasta donde vamos a llegar si cada día se desestimula más a este Tercer Poder, que parece que no existe, que solo existen dos, el Ejecutivo y el Legislativo, quienes se encargan de asignar los presupuestos a su leal saber y entender, repartiéndose ellos las partidas de la forma más conveniente y olvidándose de la Justicia, la cual es igual o más importante que los otros dos poderes. Y refiero esto porque en los Países civilizados el Poder Judicial ha llegado a revocar los mandamientos incluso del Presidente de la República cuando existen violaciones a la Ley.

Hace poco nos vanagloriamos de que se determinara la autonomía del presupuesto para el Poder Judicial, y yo me pregunto ¿qué autonomía puede tener si la asignación de partidas depende del Ejecutivo y Legislativo? ¿de que sirve tener “Autonomía” si no se tienen los recursos?

Hay un nuevo cambio, el Ministro Licenciado Mariano Azuela, asume la Presidencia del Poder Judicial Federal y por ende la del Consejo de la Judicatura Federal, y yo le pregunto ¿Don Mariano, sus buenas intenciones, proyectos y cambios podrán quedar ajustados a este precario presupuesto?

Es momento de hacer ajustes, si, pero que se hagan en todos los niveles y en todos los sentidos. No es posible que acudamos a una audiencia y estemos todos parados por falta de sillas. No es posible que no haya Salas de Testigos. No es posible que se asignen míseros sueldos a los trabajadores del Poder Judicial, no es posible que se sigan relegando a la Justicia.

En Estados Unidos, cada vez crece el asignamiento de presupuesto para la Justicia, que aunque es necesario que las partes solventen los gastos del juicio se preocupa el Estado por tener un sistema de justicia eficaz y expedito. Aquí desgraciadamente no. El Estado no se preocupa por la Justicia ni por la impartición de la misma.

Y esto pasa a todos los niveles en todos los Estados, no solo a nivel Federal, pues si nos vamos a los Juzgados Populares, estos están peor que un mercado, existen algunos que ni siquiera tienen hojas o en donde los empleados se cooperan para comprar un sello.

Como lo mencioné en diverso artículo, mis críticas no tratan de ser destructivas sino propositivas. La intención, como buen litigante, es la de mejorar los aspectos de impartición de justicia y de mejorar en todos los aspectos, la imagen que solitos nos hemos creado en este sentido. Debemos erradicar los conceptos corrupción, tortuguismo, y otras que suelen tener los Juzgados, o aquellas personales como por ejemplo “entre abogados te veas”

Existe un decálogo del Abogado, en donde entre otros señalamientos nos dice : “AMA TU PROFESIÓN, trata de considerarla abogacía de tal manera, que el día en que tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor proponerle que se haga abogado”, esto, debe ser un reto y no un sueño, una propuesta y no un deseo.

Si algo criticamos es para mejorar y no para derrumbar, no es momento de buscar culpables, es momento de construir y fortificar. Nuestro Sistema Jurídico está en decadencia, Abogados, propongamos y organicémonos. Pidamos auxilio a los Colegios y a las Barras y Federaciones de Abogados y juntos podemos crear y mejorar nuestro sistema..

Si somos creativos, con poco presupuesto podemos mejorar todo. Podemos ingeniar un sistema en que se cobre por juicio o litigio, observemos y apeguémonos a los auxiliares de justicia como lo son los árbitros o Procuradurías como la del Consumidor, Agraria, y Social.

La Justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo que le corresponde, no olvidemos esta máxima y no olvidemos que todos buscamos la justicia.

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