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¡Santas Luciérnagas!
Por: José Darío Arredondo López
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda (Dominio popular).

El paso del pensador francés Edgar Morin por Hermosillo, dejó una estela de cursilería apenas imaginable antes de los tiempos del telemarketing y del empresariado venido a místico del cambio de la civilización histórica a la venturosa utopía de la posthistoria.

Sonora se manifestó muy pueblerina, aldeanamente obsequiosa con Morin, a quien la UNESCO ha publicado un libro acerca de “los siete saberes de la educación superior”, donde dicta las pautas que debiera, según él, tener la educación en la “era planetaria” que avizora.

En este asunto preocupan varias cosas. La primera radica en el hecho de que la Secretaría de Educación y Cultura del gobierno de Eduardo Bours, se dedicó a asimilarse a un proyecto privado de educación en forma de una nueva universidad “Mundo Real Edgar Morin, Una visión emprendedora”, según reza el logotipo, en calidad de promotor o facilitador.

La SEC admitió la erección de una estatua en el patio de su edificio en el centro de la ciudad, la que, según se ha publicado, servirá como un “recuerdo metálico” de la visita del homenajeado.

Aquí no se aclara si el gobierno del Estado corrió con los gastos del monumento o si solamente recibió la estatua. Lo anterior viene al caso porque Rubén Reynaga, protagonista del asunto en calidad de promotor del proyecto de universidad, ofreció una réplica a la representante de la embajada de Francia que asistió al evento y habló de obsequiar otra a la sede de la UNESCO.

Además del reparto de estatuas de Morin (“el pensador planetario de las luciérnagas más luminosas”, como ridículamente se le motejó), llama la atención el enorme despliegue publicitario del asunto. Los eventos formales de la visita constituyen una especie de pantalla pseudoacadémica para el verdadero objetivo: un súper comercial en vivo para el nuevo negocio de RShopping: una universidad “del mundo real”.

Rubén Reynaga, vendedor exitoso por televisión, sin duda manifestó audacia y espíritu emprendedor al llevar al baile al gobierno de Bours y manipular una idea interesante, si no fuera porque el “producto” que vende está fuera de su alcance intelectual, y es que la educación es un tema distinto a las baterías de cocina y los métodos para bajar de peso.

Se llegó al extremo del ridículo, porque en una inserción pagada publicada en El Imparcial, 25/11/2004, página 3/A, dice: “Estamos seguros que su grata visita a nuestra tierra se gestó hace millones de años, aún antes de nacer nuestros antepasados prehistóricos. Pero finalmente, el rompecabezas cósmico se configuró y nos sentimos muy honrados que nos haya distinguido con su apoyo y guía incondicional para la fundación de la Universidad Mundo Real Edgar Morin en México, misma que habrá de promover la difusión de sus más desafiantes planteamientos para el avance y rescate impostergable del aliento humano en nuestra Tierra-Patria.”

¿Usted cree que tenga que ver con el mundo real la simpleza esta? ¿A qué obedece el manejo exagerado de calificativos cuyo efecto es simple visceralidad puesta en papel? ¿Bajo qué planteamiento científico, real, objetivo, se puede asegurar que la visita de Edgar Morin y el apoyo al proyecto de Reynaga, se pudo gestar “hace millones de años”? ¿Hermosillo estaba predestinado para recibir a Morin aún “antes de nacer nuestros antepasados prehistóricos”? ¿La visita y por ende el proyecto de Reynaga significa la configuración del “rompecabezas cósmico”?

El emprendedor Reynaga raya en la charlatanería por desconocimiento de lo que es el mundo y el lenguaje académico, por meterse en lo que no le corresponde y por pasarse de largo en cuanto a pretensiones. Confunde la filosofía con la cháchara inmunda de Walter Mercado. Desde luego que la buena fe de los que sí tiene que ver con la educación puede manipularse. Aquí tenemos, como quiera que se le vea, un enorme trasfondo de ignorancia.

El boato pueblerino con que se vistió un sector de la ciudad de Hermosillo los días 25 y 26 de noviembre, será recordado por varias razones: la visita de Morin que pudo haber sido un evento estrictamente académico para convertirse en un espectáculo VIP o un promocional en vivo para un nuevo negocio de RShopping.

La utilización de instalaciones públicas para fines privados, lo cual nos recuerda la cena concierto en el Castillo de Chapultepec con Elton John promovido por Martha Sahagún, y la erección de una estatua a un ciudadano francés aún vivo, con toda la parafernalia del caso.

Desde luego que son de llamar la atención las promesas de réplicas de la estatua instalada en Hermosillo, como obsequio de RShopping a la embajada de Francia y a la sede de la UNESCO como si fuera lo mismo que repartir estampitas de la virgen de Guadalupe o escapularios del Sagrado Corazón de Jesús.

Pero en fin, se acabó la fiesta mediática del bochorno gubernamental y la manipulación ciudadana, con lo que Sonora puede reposar su cruda realidad mientras que los negocios privados siguen su marcha, con “una visión emprendedora”. ¿Será este el mundo real a que se refieren?

Correo electrónico: dalmx@yahoo.com
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